- Jaén: el castillo de Santa Catalina ofrece unas maravillosas vistas de la ciudad de Jaén y de su entorno, especialmente desde el Mirador de la Cruz.
- Córdoba: la Mezquita de Córdoba se levanta sobre un a iglesia visigoda. Es una amalgama de estilos. Se accede por el Patio de los Naranjos y la puerta de Las Palmas.

- Sevilla: la Torre del Oro es una de las últimas muestras del arte almohade en Sevilla. El nombre se debe al color de los azulejos que la recubrían y adquirían tonalidades doradas por el brillo del sol. Hoy alberga el Museo Naval.